Des-exilio (Cosme Harawi)
El propio Benedetti, en una confesión de gran valor
autobiográfico y no menor lucidez analítica, describió de esta manera
esa complejidad de pruebas, circunstancias y crisis personales que
afectan el exilio y la situación del exiliado:
Algún día los especialistas tendrán que abordar, en el marco
de una sociología del exilio, el tema de la diáspora y su costo
social. Esa sociología del exilio, a escala latinoamericana,
debería considerar, por ejemplo, los problemas que la
diáspora ha generado y genera en el ámbito familiar, en la vida
de pareja, en la relación de padres e hijos. Las tensiones que
causa cualquier partida inopinada, cuando uno deja atrás
hogar, amigos, trabajo, y tantas otras cosas que integran su
ámbito afectivo y cultural; la inseguridad que—a veces en una
edad que debería ser de consolidación y no de recomienzo—
trae aparejada la búsqueda de un nuevo trabajo, una nueva
vivienda, así como la súbita y no prevista inserción en otras
costumbres, otro alrededor, otro clima, y a veces hasta otro
idioma; todos son elementos generadores de angustias,
malestares y hasta de resentimientos y rencores que, por
Exilio, “desexilio” y “desterritorialización” Ir al sitio...

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